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miércoles, 10 de octubre de 2012

Baader - Meinhof y la RAF Alemana

Logo del ejército rojo Alemán

Era un tipo pausado, medido, como todo filósofo. De aquellas sabias reflexiones, de fuerte compromiso con toda causa de libertades y derechos, quedaron sólo un par de insultos al aire y la promesa de no volver a cruzarse con semejante personaje. El filósofo en cuestión era Jean Paul Sartre. El otro personaje blasfemo se llamaba Andreas Baader, miembro de la fracción de ejército rojo alemán (RAF) y recluído en la carcel de Stammhein, cerca de Stuttgart, acusado de terrorismo. ¿Que es lo que realmente sucedió? 
Sartre visitando a Baader en prisión

Era el 4 de Diciembre de 1974. El filósofo, ya viejo y ciego, fue allí para entrevistarse con Baader y gestionar un llamamiento contra el maltrato de los detenidos en las cárceles. En aquella reunión, de casi media hora, el recluso le reprochó que hubiera criticado públicamente los métodos violentos ejercidos por la RAF. Las conclusiones de Sartre al salir de la prisión fueron contundentes: -"Es un estúpido increíble, un tarado"_Sentenció.
Baader-Meinhof, como se los conoció mundialmente por el ingreso de su novia periodista a la organización, era un grupo de activistas de confusa procedencia con fines no del todo claros. 



Ulrike Meinhof

Andreas Baader

UN POCO DE HISTORIA:

Resulta paradójico que una de las organizaciones terroristas más temibles de los años 70 fuese identificada por el nombre de uno de sus miembros menos politizados. En efecto, quienes conocieron a Andreas Baader en los años 60 lo recuerdan como un hombre más interesado en los coches deportivos y en las mujeres que en los asuntos políticos. Pero Baader se encontraba desempleado y en dificultades económicas para mantener el hogar que compartía en Berlín con la pintora Elly Michel, con quien tuvo una hija.
En 1967, durante una marcha de protesta, Baader conoció a una joven con la que inició una relación amorosa y que habría de cambiar el rumbo de su vida: Gudrun Ensslin, que se había hecho popular por su intervención en una reunión de la Unión de Estudiantes Socialistas, en la que justificó el uso de la violencia contra el Estado. "Es la generación de Auschwitz, no se puede discutir con ellos", dijo.
En abril de 1968 la pareja decidió pasar a la acción. Ese mes atentaron con bombas en dos tiendas, lo que provocó su detención. Mientras se encontraba recluído en 1970, Baader fue entrevistado por una periodista llamada Ulrike Meinhof, quien era una invitada frecuente en los programas de opinión de la TV alemana.

Algunos miembros de la "orga"

El apartamento de Meinhof era frecuentado por miembros de la extrema izquierda alemana, entre los que se encontraba Horst Mahler, futuro fundador del Ejército Rojo alemán. Fue Mahler quien convenció a la periodista para colaborar en la fuga de prisión de Baader en 1970, y luego para huir todos juntos (Mahler, Ensslin, Baader y Meinhof) a Oriente Medio, donde recibirían entrenamiento del Frente Popular para la Liberación de Palestina.
De regreso a Alemania, la organización se dedicó a asaltar bancos para financiar sus actividades terroristas. Sus acciones más sonadas incluyeron la colocación de bombas en bases militares estadounidenses, en Frankfurt y Heidelberg. Después de esos ataques, los miembros de la banda fueron capturados con pocos días de diferencia.
Baader fue detenido en junio de 1972 a bordo de un Porsche color morado y Meinhof una semana después en Hannover, delatada por un profesor que pensaba que los terroristas hacían un daño irreparable a la causa de la izquierda alemana. Los dirigentes fueron conducidos a una prisión de máxima seguridad en Stuttgart.
El 21 de mayo de 1975 comenzó el juicio a la banda Baader-Meinhof. Casi un año después (9 de mayo de 1976) Ulrike Meinhof fue encontrada ahorcada en su celda. El veredicto oficial fue suicidio, pero una segunda autopsia reveló trazos de semen en su ropa interior y laceraciones en sus muslos, lo que sugería una violación.

Nada mal de ánimo para enfrentar un juicio

En 1977 sucedió el secuestro del avión en Mogadiscio. A cinco horas de la operación de rescate, aparecieron muertos en sus celdas Jean Carl Raspe y Andreas Baader (ambos con un tiro en la cabeza), así como Gudrun Ensslin (ahorcada). Una cuarta terrorista, Irmgard Moller, tenía cuatro puñaladas en su pecho, pero sobrevivió. La versión del gobierno alemán fue que los prisioneros habían realizado un pacto suicida al enterarse que el fracaso de Mogadiscio echaba al traste su posible liberación.
Puede que se tratase de un último gesto que perjudicara la imagen de la Policía. Pero la autopsia de Meinhof y las características de las heridas sufridas por Moller arrojan numerosas dudas sobre lo que verdaderamente ocurrió la madrugada del 18 de octubre de 1977 en la prisión Stammheim, en Stutgart.





Fuentes: 

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